Cambio de estación: Cuando también cambia nuestro bienestar emocional
La llegada de la primavera trae más horas de luz, cambios en las temperaturas y nuevas posibilidades para nuestras actividades cotidianas. Pero estos cambios no solo ocurren fuera de nosotros: nuestro organismo también necesita adaptarse.
¿Por qué podemos sentirnos diferentes?
La cantidad de luz que recibimos durante el día participa en la regulación de nuestro reloj biológico, influyendo en nuestros ciclos de sueño y vigilia, energía y funcionamiento cotidiano.

Por eso, cuando cambian las horas de luz y nuestros horarios, también podemos experimentar modificaciones en el sueño, el nivel de energía o el estado de ánimo.
Esto no significa que la primavera necesariamente nos haga sentir mejor o peor. Cada persona vive los cambios estacionales de manera diferente.
¿Qué observamos en Chile?
La información del Ministerio de Salud muestra que algunos indicadores de salud mental presentan variaciones estacionales. Por ejemplo, durante 2022 las atenciones de urgencia por trastornos mentales y lesiones autoinfligidas tuvieron un promedio semanal 10% mayor entre julio y diciembre que entre enero y junio, observándose además un incremento durante los meses de primavera.
Estos datos no significan que el cambio de estación sea la causa de los problemas de salud mental, sino que el bienestar emocional está influido por múltiples factores, entre ellos los biológicos, psicológicos, sociales y ambientales.
También cambian nuestras rutinas

Con la llegada de días más largos es frecuente comenzar a:
modificar nuestros horarios de sueño
realizar más actividades al aire libre
aumentar la actividad física
retomar actividades sociales
incorporar nuevos compromisos a nuestra rutina
Aunque estos cambios pueden ser positivos, toda adaptación requiere tiempo. No necesitamos cambiar nuestra rutina completa de un día para otro.
La primavera no significa que tengas que sentirte feliz
Existe la idea de que cuando llega la primavera deberíamos sentirnos con más energía, motivación y ganas de hacer cosas.
Pero nuestra salud mental no sigue el calendario.
Podemos disfrutar de los días más largos y, al mismo tiempo, sentirnos cansados, preocupados, tristes o necesitar más espacios de descanso.
Lo importante es observar cómo nos estamos sintiendo y qué necesitamos.

¿Cuándo deberíamos prestar atención?
Es normal experimentar variaciones en energía, sueño o ánimo. Sin embargo, es recomendable consultar con un profesional de salud mental cuando estos cambios:

se mantienen durante varias semanas
interfieren significativamente con el trabajo, estudio o vida cotidiana
afectan nuestras relaciones
generan pérdida persistente de interés o placer
producen alteraciones importantes del sueño o apetito
están acompañados de sentimientos intensos de desesperanza, tristeza o irritabilidad
La depresión no debe confundirse con las variaciones habituales del estado de ánimo. La OMS señala que un episodio depresivo implica síntomas persistentes que afectan el funcionamiento cotidiano.
¿Cómo podemos cuidarnos?
✔️Aprovechar la luz natural durante el día.
✔️Mantener horarios de sueño relativamente regulares.
✔️Incorporar movimiento y actividades agradables.
✔️Mantener nuestros vínculos y espacios de conexión.
✔️Realizar los cambios de manera gradual.
✔️Escuchar nuestras necesidades sin compararnos con los demás.

Una nueva estación no significa que tengas que empezar de cero.
A veces, simplemente necesitamos darnos tiempo para adaptarnos a los cambios y encontrar nuevamente nuestro propio ritmo.
¿Necesitas apoyo u orientación psicológica? Si eres socio o socia de Bienestar, puedes contactar a nuestra psicóloga:

Para agendar una hora de atención psicológica contacta directamente al correo de la psicóloga: ayline.zapata@uc.cl
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