top of page

Verano, descanso y culpa: ¿Por qué nos cuesta tanto parar?

  • hace 22 horas
  • 2 Min. de lectura

El verano suele asociarse al descanso, al disfrute y a “bajar el ritmo”. Sin embargo, en consulta muchas personas expresan lo contrario: culpa por descansar, ansiedad por no producir y dificultad para desconectarse.


Descansar no siempre se siente reparador cuando la mente sigue en modo exigencia.



¿De dónde viene la culpa al descansar?


Desde una mirada psicológica, esta culpa no aparece al azar. Suele estar asociada a:


  • Creencias rígidas sobre el valor personal ligado al rendimiento.

  • Mandatos culturales que equiparan descanso con flojera.

  • Dificultades para poner límites laborales y familiares.

  • Historias de sobreexigencia sostenida o burnout previo.


Cuando el descanso no está integrado como una necesidad básica, el cuerpo para, pero la mente no.


¿Qué pasa cuando no logramos parar?


No descansar adecuadamente no solo afecta el ánimo, también impacta en:


  • Mayor irritabilidad y baja tolerancia a la frustración.

  • Dificultades para dormir, incluso en vacaciones.

  • Sensación constante de cansancio mental.

  • Menor capacidad de disfrute y presencia.


El descanso no es solo ausencia de trabajo: es regulación emocional.


Descansar también es un acto de autocuidado


Desde la psicología entendemos el descanso como un proceso activo:


  • Permite que el sistema nervioso baje su nivel de alerta.

  • Favorece la recuperación cognitiva y emocional.

  • Previene el agotamiento crónico y el desgaste psicológico.


No se trata de “hacer nada”, sino de permitirse no estar en exigencia permanente.


Pequeñas claves para un descanso sin culpa

  • Observa el diálogo interno: ¿te hablas con dureza cuando paras?

  • Diferencia descanso de evasión: descansar es cuidar, no huir.

  • Valida el cansancio antes de justificarlo.

  • Recuerda: tu valor no disminuye cuando descansas.

  • Integra pausas reales, no solo cambios de escenario.


Para cerrar


Descansar no es un premio que se gana, es una necesidad psicológica. Si te cuesta parar, no es falta de voluntad: muchas veces es una señal de que llevas demasiado tiempo sosteniendo más de lo que te corresponde.


A descansar también se aprende y a veces requiere acompañamiento terapéutico.

 
 
 

Dónde estamos

Av. Andrés Bello 2711 piso 11,

Las Condes
Cmo. Melipilla 9978,

Maipú.

Contacto telefónico

+562 2365 5302

Email

  • Instagram
  • Canal de Difusión
  • LinkedIn
bottom of page