No solo es violencia física: reconozcamos todas las formas de violencia
- bienestarlabchile
- 24 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Cada 25 de noviembre recordamos que la violencia contra las mujeres no siempre deja marcas visibles, pero sí profundas huellas emocionales, sociales y psicológicas. No ocurre solo dentro de una relación de pareja: puede estar en la familia, en el trabajo, en la escuela, en las instituciones o incluso en los espacios digitales.

Reconocer todas sus formas es un paso fundamental para erradicarla y acompañar a quienes la viven.
Una realidad que persiste
Según la Encuesta Nacional de Violencia contra la Mujer en Chile realizada por SernamEG en 2023:
1 de cada 2 mujeres ha vivido algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
La violencia psicológica es la más frecuente, seguida por la física, sexual y económica.
Más del 60 % de los casos no se denuncian, principalmente por miedo, desconfianza institucional o normalización de las conductas.

La violencia no es un hecho aislado ni un problema privado: es una expresión de desigualdad estructural que se sostiene en estereotipos de género y en relaciones de poder desiguales.
Violencia psicológica
Es una de las más extendidas y menos visibles. Se manifiesta a través de humillaciones, insultos, burlas, descalificaciones, control o aislamiento, tanto en el hogar como en el trabajo o los espacios educativos.
Ejemplo: ridiculizar o ignorar a una mujer en una reunión, cuestionar su capacidad o menospreciar sus emociones.
La violencia psicológica deteriora la autoestima y genera ansiedad, culpa o miedo constante.
Según la OMS, el 36 % de las mujeres en el mundo ha experimentado violencia psicológica, física o sexual en distintos contextos de su vida.
Violencia económica o patrimonial
Ocurre cuando se limita o controla el acceso de las mujeres a recursos económicos o bienes propios, impidiendo su autonomía. Puede darse en el hogar, en espacios laborales o institucionales: por ejemplo, al no pagar salarios justos, negar herencias, o excluir de decisiones financieras.
De acuerdo con SernamEG, en Chile, 3 de cada 10 mujeres han vivido control económico o restricción de recursos
Violencia sexual
Abarca todo acto o contacto de carácter sexual sin consentimiento, incluyendo acoso, abuso, violación o coerción. No se limita al ámbito de pareja: también ocurre en el trabajo, el transporte público, instituciones educativas o de salud.
El consentimiento no es silencio ni costumbre. Es un “sí” libre, claro y sin miedo.
Según ONU Mujeres, el 97 % de las mujeres latinoamericanas ha experimentado acoso sexual en espacios públicos al menos una vez.
Violencia digital
A través de redes sociales y plataformas en línea, muchas mujeres enfrentan acoso, amenazas, hostigamiento o difusión no consentida de imágenes. La violencia digital puede tener efectos devastadores: miedo, aislamiento y daño reputacional.
ONU Mujeres señala que 1 de cada 3 mujeres jóvenes ha sufrido violencia digital.
Esta forma de maltrato es una extensión de las violencias tradicionales, pero amplificada por la exposición y la impunidad.
Violencia simbólica
Es la más silenciosa, pero sostiene todas las demás. Se manifiesta en los mensajes, imágenes, chistes o estereotipos que reproducen desigualdad o justifican el maltrato.
Cuando se asume que las mujeres “deben” ser las cuidadoras, o se duda de su liderazgo por su género, se perpetúa una violencia que limita su libertad y oportunidades.
El lenguaje, los medios y la educación cumplen un rol clave para romper con estas representaciones y promover respeto e igualdad.
Reconocer para transformar
Hablar de violencia no busca dividir, sino visibilizar una realidad que afecta a millones de mujeres. Porque cuando se reconoce, se puede prevenir, acompañar y reparar.
La violencia puede presentarse en muchas formas, pero ninguna es aceptable. Ni en la casa, ni en el trabajo, ni en la calle, ni en las redes.

Si tú o alguien que conoces vive violencia:
En Chile puedes contactar
Línea gratuita y confidencial del SernamEG: 1455
Whatsapp (Atención 24/7): +56 9 9700 7000
También puedes acudir a un Centro de la Mujer en tu comuna o llamar al 600 400 0101 (Denuncia Segura).
Recordemos:
La violencia contra las mujeres no es inevitable, es prevenible. Y prevenir comienza con educar, empatizar y acompañar. Porque una sociedad libre de violencia es una sociedad más humana, justa y saludable.
Este 25 de noviembre, unámonos en un mismo mensaje: No más violencia, en ninguna de sus formas, en ningún espacio, hacia ninguna mujer.
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