La Navidad no siempre es feliz: validemos todas las emociones
- bienestarlabchile
- 10 dic 2025
- 2 Min. de lectura
1. La otra cara de la Navidad

Aunque diciembre suele asociarse con alegría, unión y celebración, no todas las personas viven estas fechas con felicidad. Para muchas, la Navidad despierta emociones complejas: tristeza, nostalgia, miedo, ansiedad, estrés o incluso un vacío difícil de explicar.
La idea social —y muchas veces mediática— de la “Navidad perfecta” puede hacer que quienes no viven esa experiencia se sientan fuera de lugar o “rotos”. Pero no estás fallando: estás sintiendo desde tu historia, tus vínculos y tu momento vital. Y eso es profundamente humano.
2. ¿Qué emociones pueden aparecer en estas fechas?
Durante diciembre, es común que se activen:
· Tristeza o nostalgia, especialmente por cambios vitales o tiempos pasados.
· Ansiedad, por compromisos sociales, presión familiar o comparación con otros.
· Duelo, por la ausencia de personas significativas.
· Agotamiento emocional, producto de la sobrecarga de actividades.
· Sensación de soledad, incluso estando acompañado/a.
La Navidad funciona como un “detonador emocional”: todo lo que ha costado durante el año puede sentirse más intenso.
3. ¿Qué dice la evidencia?
Distintos estudios internacionales muestran que sí existe un aumento de malestar emocional en diciembre, especialmente relacionado con ansiedad y síntomas depresivos.
· Una encuesta internacional indica que 1 de cada 3 adultos reporta un incremento de ansiedad, tristeza o sensación de aislamiento durante las fiestas.
· Organismos de salud mental han reportado que diciembre concentra un alza en consultas por estrés, insomnio, angustia y recaídas emocionales.
· Investigaciones recientes muestran que, al cierre del año, las personas tienden a presentar más preocupación, autorreflexión negativa y agotamiento, lo que intensifica el malestar.
Es decir: sentirse mal en Navidad no es raro ni es “solo cosa tuya”. Es una experiencia compartida, pero poco visibilizada.
4. Autocuidado emocional para quienes no sienten el “espíritu navideño”

Si estas fechas te remueven o te conectan con emociones difíciles, aquí van algunas formas de acompañarte:
- Valida lo que sientes
No necesitas forzar la alegría. Tus emociones tienen un origen y un sentido. Permitirte sentir es un acto de autocuidado.
- Ajusta expectativas
Está bien tener una Navidad sencilla, tranquila, silenciosa o distinta. No necesitas cumplir con estándares ajenos.
- Pon límites con amabilidad
Puedes decir “no”, elegir celebraciones pequeñas, o pasar el día en calma.Tu bienestar importa.
- Busca rituales que sí te hagan bien
Encender una vela, escribir, caminar, escuchar música suave, conectar con alguien querido, cocinar algo simple. Los rituales pequeños también sanan.
- Cuida tu energía
Duerme lo que necesitas, evita sobrecargarte de compromisos y permite pausas durante el día. La higiene del sueño es clave en semanas emocionalmente intensas.
- Habla de lo que te pasa
A veces compartir lo que sientes con alguien de confianza —o en un espacio terapéutico— da alivio y validación.
5. Recordatorio final
No estás obligado/a a vivir la Navidad como otros la imaginan.No estás fallando si no sientes entusiasmo.No estás solo/a en esta experiencia.
La Navidad también puede ser un tiempo para mirarte con ternura, escucharte y acompañarte.
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